a+ a- print

septiembre 08, 2008

China y Japón: 40 años de la propuesta para el restablecimiento bilateral

Daisaku Ikeda, entonces presidente de la Soka Gakkai, se dirige a los jóvenes de la División de Estudiantes reunidos. Septiembre, 1968

Daisaku Ikeda, entonces presidente de la Soka Gakkai, se dirige a los jóvenes de la División de Estudiantes reunidos. Septiembre, 1968

El 8 de septiembre de 2008, la Soka Gakkai celebró los cuarenta años del discurso que Daisaku Ikeda pronunció para instar al restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre la China y el Japón.

En 1968, en ocasión de la asamblea nacional de la División de Estudiantes de la Soka Gakkai que congregó a más de diez mil jóvenes, Daisaku Ikeda (actual presidente de la SGI) instó públicamente a restaurar las relaciones entre la China y el Japón, con la convicción de que el vínculo positivo entre ambas naciones sería crucial para establecer la paz en Asia y en el mundo. Aunque el controversial llamado generó una ráfaga ofensiva de la derecha contra Ikeda, su propuesta ejerció una función trascendental en la reconciliación oficial de los dos países en 1972.

Para conmemorar las cuatro décadas de la propuesta, la División de Estudiantes organizó eventos en diferentes ciudades del Japón, que aunaron la participación y la colaboración de destacadas personalidades de ambos pueblos.

Coloquio Estudiantil por la Paz de la China y el Japón. Sugamo, Tokio, 7 de septiembre de 2008

Coloquio Estudiantil por la Paz de la China y el Japón. Sugamo, Tokio, 7 de septiembre de 2008

El 7 de septiembre de 2008, el capítulo de la región metropolitana de Tokio auspició el Coloquio Estudiantil por la Paz de la China y el Japón, en el Auditorio en Memoria del Presidente Toda de Tokio, situado en Sugamo. Kazuteru Saionji, periodista nipón, ofreció una ponencia en la que describió la evidente animadversión contra la China y el comunismo que reinaba en el Japón en aquella época; aseguró que el llamado a la normalización fue un acto arriesgado, pero de férrea valentía, que repercutió positivamente en el restablecimiento de los lazos fraternos entre la China y el Japón. Asimismo, destacó que la Universidad Soka había sido la primera casa de estudios superiores japonesa en abrir sus puertas a los estudiantes de intercambio enviados por el gobierno chino, gracias a la amistad que el presidente Ikeda había mantenido con el premier chino Zhou Enlai.

El embajador chino en el Japón, Cui Tiankai, envió un mensaje para la ocasión, en el que expresaba su reconocimiento por la iniciativa de Daisaku Ikeda y rememoró los tres encuentros que había mantenido con éste desde que había asumido su cargo en octubre de 2007. Destacó que el líder de la SGI poseía una aguda visión de la amistad bilateral y una amplia perspectiva en el porvenir de la humanidad. Expresó su deseo de que los integrantes de la SGI que dirigía siguieran contribuyendo al fortalecimiento de los lazos entre ambos pueblos.

Ese mismo día, se realizó en la prefectura de Niigata una conferencia a cargo de Ikuo Hirayama, presidente de la Universidad de Niigata de Estudios Internacionales y Ciencias de la Información. En vista de que la buena voluntad entre la China y el Japón constituye la clave de la paz en toda Asia, el expositor invitó a los presentes a trabajar por el futuro de la región y promover la correcta transmisión de la historia para evitar el conflicto.

El 14 de septiembre, se llevó a cabo un simposio titulado "Pasado, presente y futuro de las relaciones entre la China y el Japón" en la Universidad Soka, situada en Hachioji, Tokio. El panel de expositores estuvo compuesto por el profesor Wang Jisi, decano de la Facultad de Estudios Internacionales de la Universidad de Pekín; el profesor Jin Xide, subdirector del Instituto de Estudios Japoneses de la Academia China de Ciencias Sociales, Pekín; y el profesor Satoshi Amako, director del Programa de Postrado de Estudios sobre Asia Pacífico de la Universidad de Waseda, Tokio.

El subdirector Jin, autoridad en el área de la relación entre la China y el Japón, destacó el coraje, la penetración y la importancia de la propuesta de Ikeda en 1968. Aseveró que fue un hecho que trascendió los paradigmas de la diplomacia practicados en aquella época y generó una gran corriente por la restauración de las relaciones bilaterales. Luego, exhortó a los ciudadanos de ambas naciones a cooperar en la construcción de un sistema global a iniciativa de la región oriental de Asia, en pos de la resolución de los conflictos, la contención de la degradación ambiental y la estabilidad internacional.

[Basado en los artículos publicados el 8 y 15 de septiembre de 2008 en el Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón.]