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abril 11, 2012

Reconocimiento: Universidad de Tecnología Marítima de Taipéi

Bienvenida por alumnos, docentes y el cuerpo administrativo de la Universidad Soka.
Bienvenida por alumnos, docentes y el cuerpo administrativo de la Universidad Soka.

La Universidad de Tecnología Marítima de Taipéi (Taipei College of Maritime Technology) otorgó a Daisaku Ikeda el título de Profesor Honorario, el 11 de abril de 2012. Una delegación compuesta por el presidente Liu Tingyang, el director de la Secretaría Liu Hsien-de y el director de la Oficina de Finanzas, Wang Te-sheng, ejecutó la entrega de la distinción in absentia de Daisaku Ikeda, en la Universidad Soka, situada en Hachioji, Tokio.

La casa de estudios superiores taiwanesa fue establecida inicialmente en 1966 como una institución de especialidades de dos años, adquiriendo su rango actual en 2007. Cuenta con doce facultades y cinco mil trescientos alumnos que cursan carreras de estudios marítimos, comercio internacional, administración de empresas y otros, en sus sedes de Taipéi y Nueva Taipéi.

Al mencionar los méritos del doctor Ikeda, el presidente Liu destacó sus aportes a la promoción de la paz, la cultura y la educación, y expresó que su institución deseaba incorporar la visión de Ikeda sobre la construcción de una nueva era mediante la creación de valores y el fomento del respeto a la vida.

Daisaku Ikeda preparó un discurso de agradecimiento que fue leído durante la ceremonia. En su mensaje, el señor Ikeda agradeció al pueblo taiwanés por la solidaridad y apoyo demostrados al Japón tras los devastadores terremotos y maremotos que afectaron su litoral nordeste en 2011. Ikeda citó palabras de Sun Yat-sen (1866-1925), en el que el padre de la China moderna señalaba que si la juventud manifestaba su potencial ilimitado e inherente, la humanidad podrá ser exitosa en cualquier empresa, por más difícil que ésta sea, y podrá abrir caminos de esperanza al porvenir. Luego, citó las siguientes palabras de Nichiren: "Todos los ríos desembocan en el mar, pero ¿acaso éste, en su plenitud, rechaza las aguas y las hace fluir hacia atrás? (…) Si no fuesen por las aguas que fluyen, no existiría el mar. Así pues, sin tribulaciones no podría haber devoto del Sutra del loto". Tras mencionar esta cita, Ikeda alentó a los jóvenes a basarse en la filosofía del respeto supremo a la vida y desarrollar una condición de vida llena de vitalidad y fortaleza, que les permita vencer cada embate de la vida con optimismo y valentía. Ikeda instó a los jóvenes a no caer en pensamientos estrechos dominados por el egoísmo, y les pidió desarrollar un corazón magnánimo como el océano y fomentar ampliamente el espíritu de amistad y cooperación entre los ciudadanos del mundo.

[Fuente informativa y fotográfica: Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai del Japón.]