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junio 12, 2014

El presidente de la SGI envía un mensaje en ocasión de la apertura del Campeonato Mundial de la FIFA 2014 en Brasil

El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, envió un mensaje de felicitación para el 12 de junio 2014, día del comienzo del Campeonato Mundial de la FIFA 2014 a petición de la presidenta de Brasil, Dilma Vana Rousseff. Junto con mensajes de líderes religiosos del cristianismo, islamismo y judaísmo, el mensaje del presidente Ikeda fue publicada en los sitios web oficiales del gobierno y de las agencias de noticias brasileñas. [Vea el mensaje, a continuación.]


MENSAJE

En esta tan esperada ocasión en la que se celebra el inicio del Campeonato Mundial de la FIFA en la República Federativa de Brasil , después de haberlo acogido por primera vez en 1950, deseo transmitir mi más sincera enhorabuena y mis mejores deseos a Su Excelencia la presidenta Dilma Vana Rousseff, al pueblo brasileño y a todos los amantes del fútbol del mundo entero.

El espíritu de Brasil y el espíritu del fútbol vibran de una manera ferviente y maravillosa. Esta ha sido mi honesta impresión desde que visité por primera vez su extraordinario país tan solo unos años después de que Brasil se hiciera con su primera Copa del Mundo en 1958, tras vencer a Suecia.

Tengo la profunda convicción de que el Mundial de Brasil 2014 generará una luz de esperanza dinámica que iluminará el mundo durante el siglo XXI.

Esta luz de esperanza contiene tres características. La primera, es la fuerza de la sincera amistad para aunar a las personas de todo el mundo. El reconocido escritor brasileño, José Lins do Rego Cavalcanti (1901 – 1957), señaló que el fútbol, al igual que el carnaval, es un agente de confraternidad.*

Brasil es un modelo de diversidad étnica, cultural y de creencias, en el que las personas trascienden las diferencias para vivir juntas como parte de una comunidad, mientras se inspiran mutuamente para conquistar cimas aún más elevadas. Junto a su orgullosa cultura futbolística, esta gran democracia de diversidad étnica conforma una potente e inagotable fuerza en bien de la creación de una cultura de paz.

En un mundo que sigue marcado por la división y el conflicto, Brasil resplandece como una valiosa luz de esperanza para la paz y la coexistencia armoniosa.

La segunda característica de la luz de la esperanza es la solidaridad de los que proclaman la dignidad humana. Durante un partido amistoso contra Sudáfrica en marzo de 2014, la selección brasileña lució un brazalete como homenaje al fallecido expresidente Nelson Mandela. Como alguien que ha tenido el honor de entablar un diálogo con el presidente Mandela, me sentí profundamente conmovido por este gesto.

En la isla Robben, lugar en el que el presidente Mandela fue encarcelado bajo duras condiciones por su lucha contra el apartheid, jugar al fútbol representaba la libertad y la independencia del espíritu, y el respeto por la dignidad humana. Además, generó un gran ímpetu para la creación de la nación del arco iris.

Brasil, al igual que la familia mundial del fútbol, representa una convicción y una confraternidad inamovibles, el orgulloso compromiso de defender la dignidad humana frente a cualquier acto de violencia o discriminación. Con el mayor respeto y admiración, expreso mi solidaridad con esta causa.

La tercera característica es la valentía de desafiar los objetivos del futuro, sin dejarse restringir por los obstáculos. El fútbol está impregnado de un espíritu de equipo dinámico que lucha por la victoria hasta el último momento con tesón y espíritu invencible e indomable ante cualquier adversidad.

El Campeonato Mundial de la FIFA, la máxima celebración de este deporte es, en sí, un gran intento para superar cualquier dificultad con valor y perseverancia, mientras une a la familia global y llena de vigor las vidas de las personas en todos los rincones del mundo. Cada apasionante partido es un tesoro que inspira valentía y sueños en los corazones de los jóvenes de todo el mundo en cuyos hombros descansa nuestro futuro.

El tan esperado mundial está por comenzar en Brasil, una tierra que vibra con el espíritu de la amistad. Deseo transmitir mis mejores deseos para el festival de esperanza que se está realizando en su maravilloso país, rebosante de promesas, y para que éste sirva para fortalecer la confraternidad humana mientras se establece un nuevo punto de partida para la paz, que es el triunfal objetivo de la civilización global.

Parabéns, Brasil! (¡Enhorabuena, Brasil!)
Avante, Brasil! (¡Adelante, Brasil!)

¡Qué comience el mundial! ¡Y qué inspire al mundo entero!

12 de junio de 2014

Daisaku Ikeda
Presidente de la Soka Gakkai Internacional

[Fuente informativa: Seikyo Shimbun, edición del 14 de junio de 2014]


*Cita de Lins do Rego:
"…o futebol é como o carnaval, um agente de confraternidade."
http://fliporto.net/2013/folego-e-classe-uma-cronica-de-jose-lins-do-rego/