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Budismo en práctica: Prefacio

“La gran revolución humana de un solo individuo propiciará un cambio en el destino de una nación, y más aun, permitirá cambiar el destino de toda la humanidad.” 1--Daisaku Ikeda

El budismo se inició hace unos dos mil quinientos años, como una enseñanza cuyo propósito era librar a las personas de los sufrimientos inevitables de la vida. Pese a la universalidad de sus principios y a su larga historia, el budismo siguió siendo por mucho tiempo, a los ojos del mundo occidental, una religión vinculada con la cultura del continente asiático. El mérito que le cabe a Daisaku Ikeda es el de haber expandido y reformulado el contexto cultural dentro del cual el budismo actúa como una fe viva, y haber promovido el extraordinario crecimiento de la Soka Gakkai Internacional (SGI), organización de la cual es presidente actualmente. Hoy, la SGI es una de las asociaciones budistas laicas más grande, más diversa y de más rápido crecimiento del mundo; está integrada por personas de las más variadas extracciones, que practican y aplican el budismo en una amplia gama de escenarios alrededor del mundo.

Una reunión de la SGI en Togo

Una reunión de la SGI en Togo

El pensamiento de Ikeda es inseparable de las enseñanzas del sabio budista Nichiren (1222-1282) y del Sutra del loto, sobre el cual se basa la doctrina de Nichiren. Ikeda comprende y expresa la esencia de esas enseñanzas en la forma de una filosofía concebida para el desarrollo humano y la participación social, que ofrece una vigorosa respuesta a los grandes problemas de la sociedad contemporánea. Dicha filosofía se basa en tres ejes fundamentales: el enfoque del “humanismo budista”; la convicción en la importancia del “diálogo”, y la convicción en la posibilidad de la transformación personal como fuerza motriz para el cambio social, denominada “revolución humana”. El budismo no es un simple conjunto de ideas teóricas, sino una base para establecer una relación activa con las realidades de la vida y de la sociedad. La esencia de la filosofía budista yace en la importancia fundamental que le otorga a cada ser individual.

El pensamiento de Ikeda se manifiesta en sus acciones de manera contundente. Ikeda es un apasionado defensor del diálogo por la paz. Ha intercambiado ideas con una variedad asombrosa de pensadores. Ha tendido puentes de entendimiento entre individuos de diferentes pueblos y culturas, y de distintas tradiciones filosóficas y religiosas. Sus acciones están basadas en la convicción budista de que la forma más extraordinaria de vivir es dedicarse a aliviar el sufrimiento humano.

Ikeda es autor de una gran variedad de escritos en los que expone sus ideas sobre diversas cuestiones. Muchos de sus trabajos son diálogos con expertos de los más variados ámbitos. El móvil de Ikeda es el urgente anhelo de encontrar modos creativos que permitan superar los dilemas en que se encuentra sumida la humanidad. Para ver mayor información sobre su obra escrita, visite la sección Biblioteca. –A.G.