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septiembre 03, 2008

Discurso de Daisaku Ikeda: Cultivar la sabiduría para triunfar en la vida

El presidente Ikeda saluda a Mariana Agonglo, responsable juvenil de la SGI de Benín

El presidente Ikeda saluda a Mariana Agonglo, responsable juvenil de la SGI de Benín

El 3 de septiembre de 2008, Daisaku Ikeda, presidente de la SGI, pronunció un discurso en la reunión de la sede central para responsables de la Soka Gakkai, realizada en el Centro en Memoria del Presidente Makiguchi, situado en Hachioji, Tokio, Japón. Al encuentro asistieron miembros de la SGI de sesenta países y territorios del mundo, que se encontraban en la capital nipona para participar en un curso de capacitación.

El presidente Ikeda inició su alocución brindando una cálida bienvenida a los participantes que se habían congregado desde varios puntos del Japón y del exterior. Recordó a los miembros que el propósito de la fe y del budismo es crear un mundo donde todas las personas puedan disfrutar y sentir alegría, un espléndido "oasis del pueblo". Luego dijo: "Una característica de nuestro amplio mundo espiritual es que hace florecer nuestras posibilidades y nuestra felicidad. (…) El objetivo de nuestro movimiento es permitir a las personas construir la mejor vida posible a la que puedan aspirar como seres humanos. (…) De modo que sigamos trabajando para emprender un diálogo vibrante y significativo, con vitalidad e infaltable buen ánimo. (…) Espero que todos vivan una existencia de enorme satisfacción personal, y que cultiven hermosas flores de amistad y de victoria a lo largo del camino. Los que viven manejados por la cobardía y la envidia no pueden entablar diálogos de vida a vida".

El líder de la SGI expresó que era además importante compartir ideas sobre eminentes filósofos y figuras literarias de la historia, puesto que eso permitía incorporar en el diálogo nuevas ideas y perspectivas, además de colmar a los interlocutores de nuevos descubrimientos y reflexiones. A continuación, relató una etapa de la vida del destacado filósofo de Dinamarca, Søren Kierkegaard (1813-55). En una época, la revista semanal de crítica sensacionalista El Corsario atacó al pensador danés ridiculizando su obra. Aquellos a quienes habían considerado sus amigos optaron por callar cobardemente y los eruditos rivales celebraron la agresión. Ante la situación, Kierkegaard decidió tomar la pluma para refutar el trato injusto de la prensa y restablecer su credibilidad. Más adelante, Kierkegaard escribió: "El abuso que la sociedad me infligió habría vuelto a la mayoría de las personas incapaz de crear cosa alguna; a mí, en cambio, me permitió ser más productivo". (1)

Asimismo, Daisaku Ikeda observó que el filósofo danés, tras enfrentar amargas vicisitudes, había aseverado: "Mi vida ha sido producir". (2) En relación a esta afirmación, el líder de la SGI subrayó: "Producir, crear… Esta es la esencia vital de la vida y de la existencia. Nuestro movimiento busca ayudar a las personas a extraer y cultivar su creatividad interior". Afirmó que él también había sido blanco de calumnias y de acusaciones; sin embargo, dicha adversidad le permitió impulsar intensamente el movimiento de la Soka Gakkai.

El presidente Ikeda enfatizó que concordaba con la declaración del filósofo danés –"Quien quiere obtener la victoria sin esforzarse, quien pretende algo pero rechaza los medios que a él lo conducen, es un necio a los ojos de la gente" (3)—, puesto que la única vía que existe hacia la victoria es avanzar perpetuamente con valentía. El líder de la SGI acotó que las enseñanzas del budismo existen para que las personas cultiven su sabiduría interior y triunfen en la vida. Cuando la gente se fortalece y actúa con sabiduría y unión, aquellos que pretenden sobreponérsele con el poder ya no pueden cometer las mismas transgresiones con arrogancia. Dijo: "El verdadero propósito de la Soka Gakkai es crear un mundo justo y gobernado por rectos principios".

Posteriormente, el presidente Ikeda mencionó que el poeta estadounidense Walt Whitman (1819-1892) escribió en el prefacio de la primera edición de su obra, Hojas de hierba, que un mundo realmente humano y democrático sería aquel donde el presidente de un estado se quitara el sombrero ante el pueblo, y no a la inversa. (4) Totalmente de acuerdo con esta reflexión, el líder de la SGI subrayó: "Las personas comunes son lo más importante. En una democracia genuina, no hay necesidad de que el pueblo rinda pleitesía a sus líderes; son estos quienes deben respetar al pueblo y prestarle servicio con lealtad".

Luego, el señor Ikeda encomió la labor de la División de Médicos de la Soka Gakkai y destacó los aportes humanísticos de quienes ejercían dicha profesión. Nombró, a manera ilustrativa, a Norman Cousins (1915-1990), periodista y docente de medicina de los Estados Unidos; Félix Unger, cardiocirujano austríaco y presidente de la Academia Europea de Ciencias y Artes (con los cuales mantuvo diálogos); a la vez que citó al ilustre galeno chino Bian Que (Pien Ch'üeh), descrito en el compendio de historia china de Sima Qian (Ssu-ma Ch'ien; circa 145-86 a. C.), titulado Crónicas del gran historiador.

Acercándose al final de la reunión, el presidente Ikeda instó a los miembros a esforzarse en bien de los demás y la sociedad, en base al espíritu de maestro y discípulo del budismo.

[Basado en el discurso publicado en tres entregas el 3, 9 y 10 de septiembre de 2008, en el Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón.]

Notas bibliográficas: (1) KIERKEGAARD, Søren: Kyrukegoru Senshu (Obras selectas de Kierkegaard), trad. y comp. al japonés por Masaru Otani, Tokio, Jimbunshoin, 1949, vol. 13, pág. 152. (2) Ib. (3) KIERKEGAARD, Søren: "Eighteen Upbuilding Discourses (Dieciocho discursos consecutivos)", Kierkegaard’s Writings (Escritos de Kierkegaard), edit. y trad. al inglés por Howard V. Hong y Edna H. Hong, Princeton, Nueva Jersey, Princeton University Press, 1990, vol. 5, pág. 213. (4) WHITMAN, Walt: "Leaves of Grass (Hojas de hierba)", Complete Poetry and Collected Prose (Poesía y prosa completa), Nueva York, The Library of America, 1982, pág. 6.