a+ a- print

Daisaku Ikeda: fotógrafo

Este momento jamás volverá a repetirse. Es un instante vital que llega y se va, todo al mismo tiempo. Y porque sabemos cuán valioso es dicho instante, apretamos el disparador. La fotografía es un arte nacido en el apasionado amor por la humanidad.
[Serie de ensayos, «Recuerdos de mis encuentros con figuras destacadas del mundo»,
Seikyo Shimbun, 9 de octubre de 1994]
La bandera tricolor de la Soka Gakkai flamea bajo un cielo azul y despejado (Tokio, octubre de 2023)

Foto por Daisaku Ikeda

La bandera tricolor de la Soka Gakkai flamea bajo un cielo azul y despejado (Tokio, octubre de 2023) <<Fotos recientes>>

Daisaku Ikeda fue un entusiasta fotógrafo aficionado que se dedicó a retratar la belleza y singularidad de las cosas más simples. Comenzó a tomar fotografías en la década de 1970, mientras se recuperaba de una enfermedad, después de que un amigo le obsequiara una cámara sugiriéndole que podría ayudarle a cambiar su ritmo de vida. Desde entonces, una parte de su obra fotográfica ha recorrido más de cuarenta países y territorios en una exposición titulada «Diálogo con la naturaleza».

«No soy ni nunca he sido un fotógrafo profesional. Debido a mi apretada agenda, termino tomando muchas de mis fotos en el trayecto de una cita a otra; a veces, detengo el automóvil el tiempo justo para capturar una imagen», decía Ikeda.

Sostenía que la fotografía era, probablemente, la forma de arte popular más accesible y democrática. La describió como una lucha espiritual, ya que implicaba el desafío de capturar lo eterno en lo momentáneo. Por ello, subrayó que cada imagen «refleja lo más profundo de la vida interior del fotógrafo». Los ensayos de la serie «Esta hermosa Tierra» que se presentan aquí plasman la sensibilidad poética y filosófica de su obra.

Ikeda expresó la esperanza de transmitir, a través de la fotografía, la alegría que experimentaba al sentirse en comunión con la naturaleza, a la que consideraba un espejo del corazón humano. Destacó que, en la agitada época actual, resulta esencial detenerse de vez en cuando, respirar hondo y reflexionar sobre uno mismo y el mundo que nos rodea. En ese mismo espíritu, explicaba que había aceptado presentar sus fotografías con el propósito de infundir esperanza y confianza a los espectadores.

Fue miembro honorario del Club de Fotografía de Val de Bièvres de Francia, miembro extranjero de la Asociación de Artistas de Viena (Weiner Künstlerhaus) y miembro honorario vitalicio de la Sociedad Fotográfica de Singapur.

Comparte esta página con

web share