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noviembre 06, 2006

La ganadora del Premio Nobel de la Paz Betty Williams y Daisaku Ikeda dialogan sobre la paz y el poder de la mujer

La señora Williams (derecha) y la señora Findley (izquierda) entregan una placa de WCCCI al presidente Ikeda y a su esposa para conmemorar el otorgamiento del 200o título académico al Presidente de la SGI

La señora Williams (derecha) y la señora Findley
(izquierda) entregan una placa de WCCCI al
presidente Ikeda y a su esposa para conmemorar el
otorgamiento del 200o título académico al
Presidente de la SGI

El 6 de noviembre de 2006, Betty Williams, fundadora y presidenta de los Centros Internacionales de Solidaridad con los Niños del Mundo (WCCCI, por sus siglas en inglés), se reunió con el presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, en el Centro en Memoria del Presidente Makiguchi, situado en Hachioji, Tokio. Ambos compartieron su visión sobre las contribuciones de las mujeres a las actividades por la paz en la comunidad y a romper las cadenas de la violencia en la sociedad actual. La señora Williams estaba acompañada por Rusti Findley, asistenta ejecutiva de WCCCI.

En 1976, la señora Williams recibió el Premio Nobel de la Paz junto a Mairead Corrigan, otra ama de casa, por liderar un movimiento de católicos y protestantes dedicados a acabar con la lucha sectaria en Irlanda del Norte. El 10 de agosto de 1976, la vida de la señora Williams como una simple esposa y madre de Irlanda del Norte dio un abrupto giro cuando presenció la trágica matanza de tres niños que quedaron en medio de un tiroteo entre sectas en su país. Horrorizada, ella se sintió impulsada a tomar medidas. De inmediato, comenzó a emprender acciones en bien de la paz, visitando cada uno de los hogares. Dos días después de la tragedia, logró reunir 6000 firmas. Más adelante, organizó una marcha por la paz junto a la señora Corrigan, tía de uno de los niños acribillados, en la cual marcharon juntos más de 35.000 protestantes y católicos por igual. Este fue el inicio del movimiento por la paz iniciado por la señora Williams.

El presidente Ikeda le preguntó a la señora Williams sobre la reacción de los hombres a la marcha por la paz. Ella respondió que, al principio, la respuesta de estos era menos que entusiasta, probablemente porque, si se unían a la marcha, corrían el riesgo de recibir un balazo. También agregó que muchos hombres valerosos apoyaron a las mujeres, quienes eran profundamente conscientes de que el movimiento por la paz obtuvo ese impulso porque ellas fueron su fuerza motriz.

Cuando el diálogo giró en torno a la política y a los políticos, la señora Williams señaló que los políticos tienen la tendencia a abusar del poder que se les atribuye y, por esa razón, deben reflexionar continuamente sobre sí mismos y desarrollarse como personas. El señor Ikeda, coincidiendo con su opinión, expresó su deseo de que los ciudadanos de todo el mundo controlaran estrictamente a los políticos y no dudaran en alzar la voz. Tanto la señora Williams como el líder de la SGI coincidieron en que la educación constituye la clave para poner fin a los asesinatos, hacer realidad la paz y asegurar que los políticos trabajen en nombre de las personas comunes.

Durante la misma ocasión, la señora Ikeda recibió una distinción del consejo consultivo de WCCCI, del cual es miembro desde 2004.

[WCCCI, fundado en 1997, promueve una red de personas y grupos dedicados al bienestar infantil, para protegerlos de amenazas como la guerra, la pobreza, la enfermedad y los abusos].

[Adaptado de un artículo publicado el 7 de noviembre de 2006 en el periódico Seikyo Shimbun, del Japón].