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septiembre 08, 2010

Reconocimiento: Universidad Pedro de Valdivia, Chile

Segunda fila: Director Ángel Maulén Rodríguez (segundo de la izquierda), doctora Candice Rudloff Bossoney (tercera de la izquierda) y rector Ángel Maulén Ríos (cuarto de la izquierda)
Segunda fila: Director Ángel Maulén Rodríguez (segundo de la izquierda), doctora Candice Rudloff Bossoney (tercera de la izquierda) y rector Ángel Maulén Ríos (cuarto de la izquierda)

El 8 de septiembre de 2010, la Universidad Pedro de Valdivia de Chile otorgó doctorados honorarios al presidente de la SGI Daisaku Ikeda y a su esposa Kaneko Ikeda, en vista de sus aportes a la promoción mundial de la paz, el entendimiento, el arte y la educación. El acto de entrega fue realizado in absentia de los homenajeados, en la Universidad Soka situada en Hachioji, Tokio, y fue ejecutada por el rector Ángel Maulén Ríos, quien acudió acompañado de su esposa, la doctora Candice Rudloff Bossonney, quien funge como directora nacional de la carrera de Medicina, y su hijo, el señor Ángel Maulén Rodríguez, quien es director de relaciones internacionales. El matrimonio Ikeda fue representado a los efectos por el doctor Hideo Yamamoto, presidente de la Universidad Soka, fundada por Daisaku Ikeda.

El rector Maulén Ríos brindó un discurso en el que aseveró: "Estamos comenzando el siglo XXI y el mundo está lleno de nuevos desafíos: las sociedades se han complejizado; las distancias geográficas y culturales se han acortado; y pareciera haber un deseo común global, de entendernos y relacionarnos amistosamente. Sin embargo, hay regiones del globo en que todavía reina la violencia, la tiranía y los derechos humanos son violados de forma sistemática e institucionalizada. Asimismo, hay países en donde la pobreza es tan profunda que la hambruna y las enfermedades determinan el destino de sus habitantes. (…) Los sectores vulnerables de la sociedad chilena sueñan con un futuro mejor para sus hijos… Estoy seguro de que la única manera de alcanzar este sueño es a través de la educación. Lo creía treinta y tres años atrás cuando fundé la Corporación Educacional Pedro de Valdivia, y lo creo hoy: la educación es el único camino para la justicia social, y la justicia social es la base de una sociedad democrática. (…) Casi el ochenta por ciento de los alumnos de la Universidad Pedro de Valdivia son primera generación universitaria, es decir, ni su padre ni su madre fueron a la universidad. Y seguramente sus padres al no haber ido a la universidad están haciendo un esfuerzo económico muy grande para que su hijo estudie, ya que los aranceles en Chile son muy elevados. Entonces este es un asunto muy serio, en que no podemos cometer errores. (…) La universidad no es sólo el intercambio de información que se da en las salas de clase; la universidad es una etapa de la vida, en que los alumnos son inspirados por sus docentes; aprenden a trabajar en equipo con sus compañeros, más allá de las diferencias de clases sociales que puedan darse; aprenden que para cumplir con sus obligaciones es necesario esforzarse; aprenden a lidiar con la frustración de muchas veces no obtener los resultados que esperaban; en otras palabras, la universidad no sólo los prepara para ser, por ejemplo, médicos o abogados, sino que los prepara para la vida. Es por esta visión humanista de la educación que nos sentimos muy cercanos ideológicamente con las ideas que profesa el presidente Ikeda y su señora, a través de la Soka Gakkai Internacional".

En tanto, Daisaku Ikeda, envió un mensaje de agradecimiento que fue leído durante la ceremonia de entrega. En él, el presidente de la SGI escribió: "Quisiera expresarles mi sincera gratitud por las preseas académicas que hoy nos han concedido a mi esposa Kaneko y a mí. Los consideramos reconocimientos de extremo valor, egregios símbolos de la excelsa vocación y los nobles ideales valdivianos desarrollados en una nación luminaria de la educación. Los recibimos con suma honra y humildad, conscientes del deber que asumimos al hacerlo. Ruego transmitan nuestro profundo agradecimiento a toda la comunidad de la Universidad Pedro de Valdivia. (…) Hoy, quisiera compartir esta honrosa distinción con mis queridos compañeros de la SGI de Chile. Este es un momento que me llena de agradecimiento eterno e indescriptible hacia a Universidad Pedro de Valdivia y, en especial, hacia usted Señor Rector Ángel Maulén Ríos. (…) Hoy, 8 de septiembre, conmemoro la fecha en que Josei Toda (1900-1958), a quien abracé como el maestro de mi vida, exhortó públicamente, en 1957, la abolición de las armas nucleares. (…) En estas circunstancias y en homenaje a la declaración de mi mentor, mi esposa Kaneko y yo, que nos sentimos partícipes activos de los esfuerzos de desnuclearización de la comunidad internacional, deseamos dedicar los valiosos doctorados honorarios que hemos recibido hoy a mi maestro Josei Toda como prenda de nuestro juramento de trabajar hasta nuestros últimos días por la paz. Estoy, seguro, además, de que los jóvenes universitarios presentes hoy contribuirán de igual manera a esta empresa con su brillante intelecto y tesón. (…) Pablo Neruda, el gran vate chileno a quien he leído con gran dilección, declaró: 'El hombre es más grande que toda la desdicha'. También escribió: '[S]ólo serán llamados buenos los de derecho corazón, los no doblegados, los insumisos, los mejores'. Estas palabras me parecen describir a la perfección el espíritu fundacional de la Corporación Pedro de Valdivia, formadora de individuos justos, invencibles ante las pruebas del destino. (…) Gabriela Mistral, la gran escritora chilena, creadora de los más hermosos poemas, también se dedicó a la enseñanza con gran dedicación. Ella escribió: 'Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más oro que las columnas y el oro de las escuelas ricas'. Son palabras que expresan el más puro afán de apoyar con amor a los estudiantes. Y, percibo que este corazón consagrado a la vocación pedagógica en aras de la ciudadanía, consagrado a la educación centrada en la vida de los seres humanos, está plasmado en la Universidad Pedro de Valdivia. (…) Embargados de la emoción de haber sido incorporados como integrantes honorarios de la Universidad Pedro de Valdivia, Kaneko y yo nos comprometemos a aunar todos nuestros esfuerzos con esta casa de estudios superiores chilena y con la familia del señor rector Ángel Maulén Ríos, con la firme convicción de que la educación es el faro de la paz y una luz resplandeciente de valor eterno y universal, y con la esperanza de que nuestros sólidos lazos en aras de la educación iluminará a la humanidad cual alborada en el Pacífico".

[Fuente informativa: Seikyo Shimbun, diario de la Soka Gakkai, Japón. Artículo publicado el 9 de septiembre de 2010.]